domingo, 15 de septiembre de 2013

Armonía Funcional (Intervalos y Alturas)

LA ALTURA EN LA MUSICA TONAL Y NO TONAL

El modo en que se usan las alturas es un aspecto de la música tan importante que empezaremos por la altura nuestro estudio de los diversos elementos en la música tonal y no tonal. Estos son tres de los aspectos que abordaremos:
1. La armonía o conducción de las voces tonal es un lenguaje de relaciones entre las alturas que comparten todas las piezas tonales y que desempeña un papel de vital importancia en la creación y en la sensación de dirección en la música tonal. Las piezas no tonales no comparten ningún lenguaje de relaciones de alturas comparable.
2. Los motivos de una pieza tonal interactúan con la armonía y la conducción de las voces comunes a toda la música tonal. En la música no tonal, los motivos desempeñan un papel esencial en la determinación de las alturas de la pieza.
3. Las diferencias y como emplean las alturas un tipo de música y otro son tan fundamentales que es necesario para analizar la música no tonal, dar nuevos nombres a las alturas y los intervalos.


LA ARMONIA FUNCIONAL COMO MOVIMIENTO DIRIGIDO

El poder organizador de la armonía tonal reside en su capacidad para configurar el flujo del tiempo musical. Esto lo consigue estableciendo diferentes armonías tonales como diferentes localizaciones en el espacio musical y luego canalizando la dirección del movimiento armónico entres estas localizaciones.
La tónica se convierte en una "salida" y una "meta" y todas las demás regiones o localizaciones no son más que ese camino dirigido y planificado.
En la capacidad de elaboración de este movimiento armónico, está la clave para que nuestra meta este más o menos lejos y tengamos una obra más o menos larga.
Cuando la tónica se accede desde la dominante (de quinto grado) la mayoría de veces es una meta del movimiento armónico. La llegada a una meta tónica pone fin a una sección o movimiento.

LA TONALIDAD FUNCIONAL

Todas las composiciones tonales comparten este lenguaje básico de armonías y conducciones de la voces. Estamos expuestos a este lenguaje desde que nacemos y hemos desarrollado una sensibilidad extraordinaria para sus matices expresivos.
De hecho, en parte lo hemos podido aprender por lo reducido del vocabulario de las armonías funcionales empleadas en la música tonal y en la nitidez de la diferenciación de los intervalos.

DISOLUCION DE LA TONALIDAD FUNCIONAL

Los compositores de cada época se han expresado con el lenguaje de su tiempo. A partir, sobre todo del s.XIX fue que muchos buscaron nuevos efectos armónicos por mor de la originalidad e individualidad. El resultado a largo plazo de estos nuevos efectos armónicos fue un gradual debilitamiento de los lazos de la tonalidad funcional. Los principales rasgos de esta tendencia fueron:
1. El empleo del cromatismo, que debilita la base diatónica de la tonalidad funcional.
2. El empleo de la disonancia en forma de tonos no armónicos, acordes disonantes y acordes alterados, lo cual debilita la distinción entre consonancia y disonancia.
3. El empleo de relaciones armónicas distantes entre acordes y zonas tonales consecutivas, lo cual debilita la distinción entre zonas tonales estrecha y distantemente relacionadas y desdibuja el estatus de las metas armónicas.
4. El empleo de alteraciones modales y las escalas no diatónicas, lo cual debilita la claridad de las metas armónicas y melódicas.
5. Evitar afirmaciones directas de las progresiones y conducciones de voces armónicas funcionales básicas, pues en este nuevo entorno, estas progresiones sonaban "anticuadas" y "obsoletas".

Estas tendencias se empezaron a ver en cierta música de principios del s.XIX. A partir de la decada de 1850, la prevalencia de la mayoría de estos rasgos fue incrementandose. A principios del s.XX, la tonalidad funcional dejó de ser una influencia que controlase la armonía y la conducción de las voces en la música de algunos compositores.
No toda la música posterior a este periodo de transición carece de un sentido de la tónica o de momentos de tonalidad funcional.

INTERVALOS Y ALTURAS EN LA MUSICA TONAL

La presencia o ausencia de tonalidad afecta a la manera en que oímos los intervalos y las alturas. En la música tonal, el tamaño de un intervalo lo determinamos según el número de grados de la escala abarcados, no segun su tamaño absoluto, es decir, la distancia de semitonos existentes de nuestro sistema temperado. En la música tonal la misma identidad de una altura o un intervalo depende de su posición con una escala mayor o menor. Esto forma parte de la razón por la que a las doce alturas de la octava las llamamos con siete nombres según los siete grados de una escala mayor o menor, y usando sostenidos o bemoles allí donde se hace necesario. Del mismo modo, reconocemos siete tipos básicos de intervalos: unísono (y octavas), segundas, terceras, cuartas, quintas, sextas y séptimas. El tamaño exacto de un intervalo lo especificamos por su cualidad: mayor, menor, perfecto, aumentado o disminuido. Así, los intervalos que tienen el mismo número de semitonos no han de tener necesariamente el mismo número de grados de la escala. El sonido y el efecto de tales intervalos enarmónicamente equivalentes depende del número de grados de la escala que contenga, no de su tamaño absoluto. De esta manera, una segunda aumentada y una tercera menor contienen las mismas alturas, es decir, el mismo número de semitonos, por lo tanto suenan igual, pero se les considera dos intervalos diferentes.

INTERVALOS Y ALTURAS EN LA MUSICA NO TONAL

La música no tonal, no se basa en una escala diatónica y por lo tanto, no hay ninguna base para la clasificación de los nombres de las alturas y los nombres de los intervalos derivados de los siete grados de la escala. Así, todo cambio de un semitono es un cambio a un nuevo tipo de altura más que un mero cambio en la inflexión de un grado de la escala. Fuera de la escala diatónica, la-si# y la-do, por ejemplo, no tienen un significado sistemáticamente diferente, podíamos decir, que son absolutamente iguales.
Del mismo modo, cualquier cambio de un intervalo en un semitono de mas o de menos resulta un nuevo intervalo, no meramente por el cambio en la cualidad del intervalo, sino por el cambio de distancia interválica o número de semitonos. En la música tonal, la-do, la-do#, por ejemplo, son dos tipos de tercera, de naturaleza o cualidad diferente a la-re, que es una cuarta. Pero en ausencia de una escala diatónica, y por lo tanto, en la ausencia de una tonalidad, estos tres intervalos son simplemente tres tipos diferentes de intervalos.
Necesitamos nuevos nombres para los intervalos y las alturas a fin de reflejar esta nueva situación. Mas adelante me ocuparé de estos nuevos nombres de las alturas y los intervalos. Pero antes de pasar a esa nueva terminología, continuaremos nuestro estudio de los efectos de la tonalidad en el ritmo y el metro, la textura y el timbre y la forma que escribiré en los siguientes posts.

RESUMEN
La tonalidad es más que un sistema de armonía y contrapunto o conducción de las voces. Afecta a todos los aspectos de la estructura musical. Las armonías funcionales son un factor principal en la creación de una sensación de movimiento y en la configuración de los gestos en las piezas tonales.
A partir de s.XIX, diversos factores contribuyeron a la disolución de la tonalidad: el incremento del cromatismo, los crecientes niveles de disonancia, las relaciones armónicas cada vez más distantes, el empleo de las escalas modales y no diatónicas (diferentes escalas sintéticas y artificiales), la evitación de las progresiones funcionales y la creciente importancia de los motivos como determinantes de la melodía y la armonía.
El lenguaje de la tonalidad funcional es común a todas las piezas tonales. En la música no tonal, donde no hay un lenguaje de alturas compartido por todas las piezas, las estructuras armónicas y melódicas surgen motívicamente. El término conjunto se refiere a los motivos que subyacen a la estructura de las alturas en las piezas no tonales.
En las piezas tonales, los intervalos y las alturas se identifican por su localización en una escala mayor o menor. Para la música no tonal, necesitamos nuevos nombres de alturas e intervalos que no dependan de una base diatónica.


Fuentes:
Enfoques analíticos de la música del s.XX Joel Lester Ed.Akal